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Aprender del Ramayana

por
Míriam
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10 Sep, 2016

Introducción

Cada año, al programar el nuevo curso que nos permita seguir avanzando a través de la senda del yoga, aparecen elementos o acontecimientos que van tomando forma para inspirar la práctica de cada día.  Como una esencia que va a envolver cada momento de nuestra clase, dándole significado completo a la práctica, tomamos de las diversas fuentes de la existencia aquello que pueda servirnos como inspiración y como guía.

Inspiración Ramayana Clases de Yoga Cádiz y San FernandoEl año pasado, la inspiración vino de la propia Naturaleza. Observar los ciclos naturales, los cambios que se iban produciendo en nuestro entorno,  y nuestros propios cambios, se convirtieron en la guía para conocernos mejor interiormente.

Aprendimos que  estamos interconectados  a todo lo que nos rodea. Que la energía se mueve en la naturaleza al igual que lo hace en nosotros, de modo que cuando el otoño desplegaba sus alas, también lo hacía en nuestro ser interior… Observar lo de fuera para comprender lo de dentro.

Y aprendimos a recoger nuestras semillas, a sembrar aquello que queríamos en nuestra vida para verlo florecer y, posteriormente, recoger sus frutos. Como hermosos árboles y flores, aprendimos que los ciclos de la existencia se dan en todas y cada una de sus manifestaciones: desde la respiración, en la que una potencia sucede, un nacimiento surge, un mantenimiento prospera, un decaimiento le sigue y una muerte acontece para, después, volver a surgir.

Este año nos adentramos en los confines de la sabiduría ancestral. Nuestro guía ahora recibe un nombre, tiene una presencia, es un individuo: el sabio Valmiki, que nos regaló por los siglos de los siglos una de las compilaciones más aceptadas de la gran epopeya hindú Ramâyana, traducida como “El Viaje del Héroe”.

Como os explico a continuación, la inspiración comenzó a fraguarse mucho antes, cuando en las clases, al hablar de la filosofía y de las alegorías y símbolos, los rostros de los alumnos se llenaban de atención y se maravillaban. Así mismo, en mí surgió la necesidad de explorar esas enseñanzas para compartirlas, para ayudarnos a comprender desde la alegoría, el simbolismo y la virtud, cómo el Yoga nos ayuda a encontrar nuestra Luz y Ser interiores.

La inspiración

Cada día siempre surgen nuevos acontecimientos diferentes que hacen que veas las cosas con un matiz distinto. Pueden ser sucesos aparentemente significantes, o pueden ser grandes acontecimientos que suponen un revulsivo en tu concepción de la vida, del mundo o de ti mismo y que cambien algo. Y una de esas ideas o sucesos comienzan a arraigar dentro hasta que florecen.

Cuando surge una inspiración, una idea fugaz en tu mente pero que te atrae de manera irreversible, cuando esa idea conjura una parte de ti que se revuelve y comienza a manifestarse, empieza a tener forma, a crearse en tu interior.

Este año, como cada año, la inspiración llegó ya hacía un tiempo atrás. A medida que las sesiones de yoga van sucediendo, comienzas a descubrir cosas, y también  a ver qué implementarías, con qué podrías transmitir y enseñar todo aquello que deseas para tus alumnos. La verdad es que en muchas ocasiones tengo que ser muy selectiva, pues si quisiera enseñar todo aquello que deseo, no habría lunas suficientes para ello… Y es que, como sabéis, Yoga significa “unión”, comunión con todo… lo que supone que en cada pequeño acto, pequeño pensamiento, pequeño aprendizaje, el Yoga se halle inmerso.

Pero, continuando con la llegada de la inspiración… esta comenzó con una idea, o un deseo, o quizás una necesidad que venía un poco de la mano de todo lo que hablamos en el curso pasado; es decir, sobre la Naturaleza y el conocimiento de uno mismo observando lo que sucedía en el exterior.

En la cultura de la India, la filosofía y la religión casi son dos entidades indisolubles. La una ha influído sobremanera en la otra, de forma que a veces casi no pueden distinguirse. Eso significa que cuando leemos uno de los antiguos textos, encontramos todo un compendio filosófico, pero que también puede ser religioso… Y eso nos lleva a poder interpretar cada una de sus producciones de diferentes formas y puntos de vista.

Y este año, tomamos una de sus más memorables epopeyas como fuente de inspiración en nuestras prácticas: La Ramayana, El Viaje del Héroe.

EL VIAJE DEL HÉROE

Me hace muy feliz presentaros como fuente de inspiración esta gran Epopeya de la India que cuenta cómo Rama, el futuro rey de Ayodhya y muy querido por todos, vio su destino truncado por una antigua promesa que su padre tuvo que cumplir llevándolo al exilio y cómo, en éste, secuestraron a su esposa Sita y tuvo que ir a rescatarla.

La Ramayana es uno de los textos más importantes y más cantados a lo largo de los siglos en la India y más allá, encontrándose versiones en muchísimos otros lugares de cultura orientalizada. Este gran poema heróico nos relata las aventuras de Rama y de Sita, como un delicioso entretenimiento de historias conjugadas, universales del ser humano, nos enseña el poder de los dioses y de su presencia en la vida de los personajes, pero, sobre todo -y es lo que nos lleva aquí- la Ramayana es un canto a la búsqueda de nuestra luz interior.

Rama representa la búsqueda de nuestra luz interior, que se halla representada en su esposa Sita, quien siempre lo acompaña.

Es este un viaje cargado de peligros, aventuras, amores, desamores, pasiones humanas, presencias divinas; un viaje de aceptación, de lucha, de coraje… para encontrar la luz de nuestra vida.

NUESTRO VIAJE

Hacía tiempo que quería crear un curso como este, de esta envergadura, pues hablar de la Ramayana, con un significado tan profundo, requiere asentar bien la simiente, buscar inspiraciones, comprender de qué manera podía ser transmitidas las palabras, las ideas y los conceptos. Pero en la vida, si observas bien, es muy curiosa porque siempre pone a tu disposición todas las herramientas que te ayudan a forjar lo que has deseado con ímpetu.

En este caso, la cohesión de todas las ideas vino a través de unos días de práctica de Yoga con Susana García Blanco, profesora de Anusara Yoga. Durante el pequeño seminario que tuvo lugar en Chiclana, al que acudí interesada no solo por la práctica de este innovador Yoga, sino por su propia inspiración precisamente en la Ramayana, comenzaron a florecer los muchos capullos de flores que ya habían nacido de esa idea de emplear el poema de la India como sustento a nuestra práctica, como inspiraciones… y ahí comenzaron a eclosionar.

Hay muchas formas de leer e interpretar un libro, una historia o un poema. Tantas como personas leen esas mismas palabras. Puede que un pasaje no signifique nada para ti, pero, al siguiente, de repente veas algo reflejado de ti en él.

La Ramayana; cada espacio, cada personaje, cada acontecimiento nos habla de un aspecto conocido o desconocido de nosotros mismos. Acceder su historia es como si abriéramos nuestra propia existencia con todo lo que ello significa. Ver nuestra realidad de una manera completa y profunda. La Ramâyana nos muestra quiénes somos, cuál es nuestra búsqueda y cuál es nuestro destino. Cada uno de los personajes que en él aparecen son un aspecto de nosotros que debemos conocer: nuestras virtudes, nuestras sombras, lo que somos, lo que creemos que no somos, con lo que luchamos, lo que buscamos, lo que perdemos, dónde estamos, cuál es nuestra vida.

Durante el curso vamos a ir descubriendo cada uno de esos pasajes, comprendiendo el papel de cada personaje y de cómo también forman parte de nuestra vida, para, seguidamente, introducir esta misma visión en la práctica física del Yoga.

Si en el curso pasado, la Naturaleza, lo exterior, era nuestra guía para el descubrimiento interior, ahora la dirección cambia completamente de camino, y somos nosotros, mirando hacia  nuestro interior, quienes nos convertiremos en nuestros propios maestros.

Llega el momento de transformarnos en Râma, en el Héroe, y buscar la luz de nuestra vida, sin la que no podríamos existir… La luz de nuestra amada Sita.

LAS CLASES

Lo que aprenderemos

Hay una vuelta de tuerca. Un giro inesperado de acontecimientos, pues, si anteriormente nuestras clases se asentaban en los cimientos de la filosofía tántrica, ahora vamos a explorar el punto de vista de la filosofía advaita.

Si recuerdas de nuestras clases y artículos anteriores, la filosofía del tantra nos dice que podemos encontrar la Realización del Ser en cualquier momento  y en cualquier actividad que estemos haciendo. Puedes estar meditando en un templo por muchos años, o puedes encontrarte fregando los platos que, en cualquier momento podrías trascender el Ego para alcanzar la unión con el Ser Universal.

Esa es una corriente filosófica, una interpretación. La filosofía advaita, aboga más por una disciplina y una austeridad para alcanzar ese estado de Emancipación.

Pero, además, ya no hablamos de la Shakti y de Shiva, sino de Brâhma y del Âtman: el Ser Universal y el Ser Individual.  Ahora el mundo se concibe como una multiplicidad que, a su vez, forman una gran unidad.

Esto nos va a llevar a la práctica de nuestras clases desde otra perspectiva, desde otro punto de vista que puede enriquecernos bastante. Y que nos va a ayudar a decidir y conocer cuál queremos que sea nuestro camino en la práctica personal.

Sin dejar de lado la práctica de las asanas, que iremos perfeccionando poco a poco, introduciremos nuevas técnicas que aparecen en las escrituras, como el canto de mantras, la ejecución de mudras y la meditación.

Los textos nos van a brindar una oportunidad para conocer nuestro mundo interior y saber identificar las diferentes situaciones por las que habremos de pasar para alcanzar la Luz en nosotros.

La estructura de las clases

Nuestras clases seguirán la siguiente estructura.

La bienvenida: Toma de conciencia. Nos sentamos cómodamente, respiramos y nos preparamos para el inicio de la sesión.

La Inspiración: Es el momento de adentrarnos en las enseñanzas del Yoga. Cada día relataremos un texto del Ramayana del que extraeremos aquellas enseñanzas que van a inspirar la práctica de ese día.

El saludo reverencial: La mente centrada, el cuerpo sereno: comienza el Yoga. Ahora es momento de hacer nuestro saludo reverencial en el Atmanjali Mudra y del canto de algún mantra.

La práctica de asanas: Una serie de asanas inspiradas en el pasaje que leemos, que nos ayudarán a preparar nuestro cuerpo, mente y respiración para las prácticas posteriores.

La práctica de pranayama: A través de la Respiración centraremos la mente y nos recargaremos de energía que nos lleven a un estado sereno de meditación.

La práctica de técnicas internas: Interiorización (pratyahara), Concentración (dharana), Meditación (dhyana) nos ayudarán a despejar el Camino hacia la luz del ser.

La Relajación: Con una sencilla relajación conseguiremos integrar toda la práctica y volver a nuestro día a día completamente renovados.

PLANIFICACIÓN DEL CURSO

El curso da comienzo en la primera semana de Octubre y terminará el día 24 de junio, correspondiendo con el curso escolar.

Atendiendo al calendario escolar, se respetarán todos los días festivos y periodos vacacionales. No obstante, en algún caso concreto se hará la recuperación de la clase.

Los días festivos son los siguientes:

Octubre:
Día 7, virgen del Rosario (solo para los alumnos de Cádiz).
Día 12, día de la Hispanidad.

Noviembre:
Día 1, Día de Todos los Santos.

Diciembre:
Día 6, el día de la constitución.
Día 8, el día de la Milagrosa.

Período de vacaciones de Navidad:
Del 24 de diciembre al 6 de enero.

Febrero:
Día 28, día de Andalucía.

Abril:
Del 10 al 14: Semana Santa.

Mayo:

Día 1: Día del trabajador.

En total tendremos 64

Si quieres saber cuándo tendremos estas sesiones durante el curso, consulta nuestro Horario.

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